lunes, 19 de enero de 2015



Un silencio a gritos que duró 50 años



Los japoneses alguna vez fueron imperio y libraron guerras imperiales. Y cuando lo hicieron, esclavizaron mujeres para aprisionarlas en burdeles donde poder brindar sus servicios, mediante las técnicas tradicionales de golpes, intimidaciones, hambreamiento y demás torturas. Los "afortunados" eran sus soldados. La "técnica" prevenía las ETS. Las víctimas, eran desde los 12 años. Pederastas, y tratantes de personas. Esclavistas. Estos Hijos del Sol Naciente, eran más de lo mismo, a lo largo de la historia. En las guerras, los asesinos son héroes y los delitos virtudes. 

Un homenaje, a estas sufridas mujeres. Y el recuerdo de la letra de una canción de mi juventud temprana:

En cualquier lugar de la tierra
Una guerra podrá suceder
Y no importa lo poco que tengas
Con la guerra lo habrás de perder

Y el caballo que tira el arado
A la guerra también se marchó
Y en el surco de sangre regado
La semilla jamás germinó...

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